LA IGLESIA PRIMITIVA DE CRISTO
La Iglesia Primitiva del Señor Jesucristo como se revela en el Nuevo Testamento

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Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.Ezequiel 47. 1Zacarias 14. 8

Juan 7:37-38

 

Las obras de la carne y el fruto del Espíritu 

Digo, pues:

Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.  Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.Romanos 7. 15-23 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 

Y manifiestas son las obras de la carne, que son:  adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 

Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,  mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.  Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.  No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. ( Galatas 5:16-26 ) 

 

La vida antigua y la nueva 

Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 
3:6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 
3:7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 
3:8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 
3:9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre
Efesios 4. 22 con sus hechos, 
3:10 y revestido del nuevo,
Efesios 4. 24 el cual conforme a la imagen del que lo creóGenesis 1. 26 se va renovando hasta el conocimiento pleno, 
3:11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que
Cristo es el todo, y en todos. 
3:12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 
3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros
Efesios 4. 2 si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.Efesios 4. 32
3:14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. 
3:15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 
3:16 La palabra de
Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor
Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.Efesios 5. 19-20 (Colosenses 3:5-17)

 

¿QUIENES SON TUS AMIGOS?

Probablemente buscarías la compañía de alguien con las mismas opiniones, intereses y principios morales que tu. Y seguro que preferirías a alguien con buenas cualidades; por ejemplo, que fuera honrado y amable.

A lo largo de la historia, Dios ha elegido a algunos seres humanos para que sean sus amigos íntimos. Por ejemplo: a Abrahán lo llamó amigo suyo (Isaías 41:8; Santiago 2:23). De David dijo que: era un “varón agradable a [su] corazón”, porque era la clase de persona a la que él ama (Hechos 13:22). Y al profeta Daniel lo consideró “alguien muy deseable” (Daniel 9:23).

¿Por qué consideró Jehová a Abrahán, David y Daniel amigos suyos? Pues bien, a Abrahán le dijo: “Has escuchado mi voz” (Génesis 22:18). De modo que Jehová se acerca a quienes hacen con humildad lo que él les pide. “Obedezcan mi voz —les dijo a los israelitas—, y ciertamente llegaré a ser su Dios, y ustedes mismos llegarán a ser mi pueblo.” (Jeremías 7:23.) Si obedeces a Jehová, tu también puedes ser su amigo.

 

JEHOVÁ FORTALECE A SUS AMIGOS

Piense en lo que significa tener la amistad de Dios. La Biblia dice que Jehová busca oportunidades de “mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él” (2 Crónicas 16:9).

¿Cómo puede Dios mostrar su fuerza a favor de usted?

Salmo 32:8 indica una forma: “[Yo, Jehová,] te haré tener perspicacia, y te instruiré en el camino en que debes ir. Ciertamente daré consejo con mi ojo sobre ti”.

¿De qué forma tan conmovedora le expresa Jehová cómo cuidará de usted?

Él le dará los consejos que usted necesite y, si los pone en práctica, velará por su bienestar. Dios desea ayudarle a superar las pruebas y dificultades que se le presenten (Salmo 55:22). De modo que si le sirve con todo su corazón, puede sentirse tan seguro como el salmista, que dijo: “He puesto a Jehová enfrente de mí constantemente. Porque él está a mi diestra, no se me hará tambalear” (Salmo 16:8; 63:8). Jehová puede ayudarle a llevar una vida que le agrade a él. Pero, como ya sabe, hay un enemigo de Dios que quiere impedirle que lo haga.

 

EL DESAFÍO DE SATANÁS

Satanás desafió la soberanía de Dios. Acusó a Jehová de mentir y dio a entender que Dios era un gobernante injusto, pues no permitía que Adán y Eva decidieran por sí mismos lo que estaba bien o mal.

Después de que nuestros primeros padres pecaron, la Tierra empezó a llenarse de sus descendientes. Entonces, Satanás ha venido maquinando maneras de apartar a la humanidad de Dios. Sus actos han ganado terreno y hoy en día casi toda la humanidad esta inmersa bajo su control y dominio. Satanás cree tener el control total sobre la humanidad, pero no es así.

El relato de Jesús en El Nuevo Testamento y de Job en el Viejo Testamento, demuestran que eso era lo que creía el Diablo. Ya conocemos la vida de Jesús que venció a la muerte al morir sin pecado, así que, ahora estudiaremos ¿quién fue Job, y qué tuvo que ver con el desafío de Satanás?

Job vivió hace unos tres mil seiscientos años. Era un hombre tan bueno que Jehová dijo: “No hay ninguno como él en la tierra, un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:8). En efecto, Jehová miraba con favor a Job.

El Diablo puso en duda los motivos por los que Job servía a Dios. Le dijo a Jehová: “¿No has puesto tú mismo un seto protector alrededor de [Job] y alrededor de su casa y alrededor de todo lo que tiene [...]? La obra de sus manos has bendecido, y su ganado mismo se ha extendido en la tierra. Pero, para variar, sírvete alargar la mano, y toca todo lo que tiene, y ve si no te maldice en tu misma cara” (Job 1:10, 11).

Satanás afirmó que Job servía a Dios solo por lo que obtenía a cambio. También afirmó que si se ponía a prueba a Job, este se volvería contra Dios. ¿Cómo respondió Jehová al desafío del Diablo? Puesto que la cuestión tenía que ver con los motivos de Job, Jehová permitió que Satanás lo pusiera a prueba. De esta forma quedaría claro si Job amaba a Dios o no.

 

JOB ES PUESTO A PRUEBA

Satanás sometió enseguida a Job a diversas pruebas. Hizo que le robaran parte del ganado y el resto muriera y que casi todos sus siervos fueran asesinados.

Todo esto le causó graves problemas económicos. Después, el Diablo lo golpeó con otra tragedia, pues sus diez hijos perdieron la vida en una tormenta. Pero, a pesar de esas desgracias, “Job no pecó, ni atribuyó nada impropio a Dios” (Job 1:22).

Job fue recompensado por su lealtad

Satanás no se dio por vencido. Seguramente pensó que, aunque Job podía soportar la pérdida de todo lo que poseía y de sus siervos e hijos, se volvería contra Dios si se enfermaba. Por lo tanto, Jehová permitió que el Diablo le provocara una enfermedad repugnante y dolorosa. Pero ni aun así Job perdió la fe en Dios. Al contrario, dijo enérgicamente: “¡Hasta la muerte mantendré mi integridad!” (Job 27:5, Santa Biblia, Reina-Valera, 1995).

Job no sabía que era Satanás quien había provocado sus desgracias. Como no conocía los detalles del desafío del Diablo a la soberanía de Jehová, temía que Dios fuera el causante de sus problemas (Job 6:4; 16:11-14). Aun así, se mantuvo íntegro, o leal, a los ojos de Jehová. Y no solo eso: con su conducta fiel, Job demostró que era falsa la acusación de Satanás de que servía a Dios por motivos egoístas.

La lealtad de Job le permitió a Jehová dar una firme respuesta al desafío insultante de Satanás. Job era de verdad amigo de Jehová, y él lo recompensó por su lealtad (Job 42:12-17).

 

¿QUÉ TIENE QUE VER CON USTED EL DESAFÍO DE SATANÁS

La cuestión de la lealtad a Dios que planteó Satanás no tenía que ver solo con Job. También tiene que ver con cada uno de nosotros. La Palabra de Dios lo muestra claramente en Proverbios 27:11, donde dice: “Sé sabio, hijo mío, y regocija mi corazón, para que pueda responder al que me está desafiando con escarnio”.

Estas palabras, escritas siglos después de la muerte de Job, indican que Satanás seguía desafiando a Dios y acusando a sus siervos.

Cuando vivimos de una manera que le agrada a Jehová, ayudamos a responder las acusaciones falsas de Satanás y así le alegramos el corazón a Dios. ¿Qué piensa usted de eso? Aunque tenga que hacer cambios en su vida, ¿verdad que sería maravilloso que pudiera contribuir a dar respuesta a las mentiras del Diablo?

Fíjese en que Satanás aseguró: “Todo lo que el hombre tiene, lo dará en el interés de su alma” (Job 2:4). Al decir “el hombre”, Satanás dejó claro que no solo estaba acusando a Job, sino a todos los seres humanos. Este detalle es muy importante. El Diablo ha puesto en duda la lealtad que usted le tiene a Dios. A él le gustaría que, cuando a usted le surjan dificultades, desobedezca a Dios y deje de actuar como debe. ¿Qué métodos pudiera utilizar Satanás para conseguir su propósito?

Satanás utiliza varios métodos para apartar a la gente de Dios. Por un lado, ataca “como león rugiente, procurando devorar a alguien” (1 Pedro 5:8). De modo que usted notará su influencia si sus amigos, sus familiares u otras personas se oponen a que estudie la Biblia o ponga en práctica lo que aprende (Juan 15:19, 20).

Por otro lado, Satanás siempre está “transformándose en ángel de luz” (2 Corintios 11:14). Así pues, el Diablo puede utilizar métodos astutos para engañarlo y evitar que lleve una vida que le agrade a Dios. Uno de esos métodos es el desánimo. Tal vez haga que usted piense que nunca logrará agradar a Dios (Proverbios 24:10).

 

EL DIABLO SE VISTE COMO UN ÁNGEL DE LUZ

Si pudiéramos ver y tener un encuentro con el diablo, cara-a-cara, ¿cuál creemos que sería su aspecto? Comúnmente se le muestra en caricaturas con un traje rojo y un tridente en la mano, o como un espíritu macabro.

Pero nada podría estar más alejado de la verdad. De hecho, si pudiéramos encontrarnos cara a cara con el diablo, lo encontraríamos atractivo, encantador y seductor.

Aunque realmente es el príncipe de las tinieblas, se presenta como un “ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

Satanás es el maestro de la tergiversación. Es el mejor propagandista del mundo que ofrece su producto de una manera tan atractiva y maravillosa que nadie se percata de que es un veneno mortal. El quiere que sus clientes lo vean como bueno, magnánimo, y totalmente digno de confianza. El quiere que su producto, -el pecado-, -el rechazo a Dios-, parezca tentador y acogedor, y generalmente tiene bastante éxito.

Satanás nunca presenta el pecado tal como es en realidad. Nunca presenta las consecuencias; sólo nos presenta lo que quiere que veamos, algo divertido y placentero. El quiere que nos concentremos en el placer, en lo que se siente bien o parece bueno en el momento. No quiere que tengamos en cuenta las funestas consecuencias de nuestras acciones.

La mayoría de las personas han perdido de vista la conexión real que existe entre la causa y el efecto. Muy poco se menciona este concepto, y menos se discute. En lugar de ello, lo que vemos es que las personas quieren algo que pronto alivie sus problemas, dificultades o tropiezos, una píldora para cada molestia. Casi nunca nos detenemos a pensar en las consecuencias que nuestras acciones nos traerán a largo plazo.

Nuestro enfoque es muy estrecho e insensato. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7).

Vivimos en un mundo que presta poca atención a los resultados que el pecado tiene a largo plazo. No pensamos en las consecuencias de nuestras palabras y acciones, y constantemente nos sentimos presionados por una sociedad cuyo fundamento son los parámetros y valores de Satanás, en lugar de los de Dios.

Debido a la influencia de la cultura que nos rodea, no es fácil, ni muy popularmente aceptado, seguir principios y parámetros diferentes, aquellos que Dios ha revelado. Como dijo Jesús: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 15:18-19). El camino de vida de Dios nunca será popular en esta época.

Sin embargo, la mayoría de las personas están convencidas de que sus caminos efectivamente le agradan a Dios. Defienden sus prácticas y creencias religiosas como si fueran algo del total agrado de Dios. Suponen que la mayoría de las iglesias y de los maestros religiosos que llevan el nombre de cristianos enseñan la verdad. Pocos se detienen a considerar que el más grande engaño de Satanás no sólo es mundial, sino que también se ha infiltrado profundamente en el cristianismo.

Veamos el contexto de las palabras de Pablo cuando afirma que Satanás parece ser un “ángel de luz”. En 2 Corintios 11:13-15 nos advierte: “Éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras”.

¿Es esto posible? ¿Cómo pueden los que afirman representar a Cristo ser “ministros” de Satanás, sus siervos, a quienes utiliza para llevar a cabo el engaño? Jesús mismo repetidamente advirtió acerca de esto. Predijo que muchos se apropiarían de su nombre, pero lo negarían con sus acciones. Dijo que lo llamarían “Señor, Señor”, pero no serían fieles a sus enseñanzas (Lucas 6:46).

Jesús y sus verdaderos apóstoles hablaron de falsos apóstoles, falsos profetas y falsos hermanos. Él advirtió: “Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre . . . y a muchos engañarán” (Mateo 24:4-5, 11-12). Sabía que habría falsos maestros que enseñarían una versión desvirtuada y corrompida del cristianismo. Este engaño comenzó en el primer siglo, pues Pablo escribió que algunos ya estaban enseñando “un evangelio diferente” y que querían “pervertir el evangelio de Cristo” (Gálatas 1:6-7).

Para llevar a cabo este propósito, Satanás ha utilizado algunas personas para que engañen a otras. Esto es especialmente cierto cuando están motivadas por sus ambiciones personales de ser maestros en cuestiones espirituales, pero les falta un entendimiento adecuado de las Escrituras. Satanás simplemente se aprovecha de este deseo y seduce a personas susceptibles para que presenten conceptos erróneos acerca de Cristo; aunque con frecuencia son sinceras, lo único que hacen es ayudarle a Satanás para que lleve a cabo lo que se ha propuesto.

Para evitar ser influenciados por Satanás en esta gran labor de engaño, necesitamos estar seguros de que lo que creemos está firmemente basado en la Biblia.

Lo que le debe importar a un cristiano, es aprender a distinguir lo falso de lo verdadero, en las doctrinas o "revelaciones", que llamadas: "cristianas", han llegado hasta nosotros pero son falsas.

Gálatas 1:6-10
Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto a Aquel que según la gracia de Cristo los llamó, y se pasen a otro evangelio. Pero no hay otro; solamente hay personas que tratan de dar vuelta al Evangelio de Cristo y siembran confusión entre ustedes.
Pero aunque nosotros mismos o un ángel del cielo viniese a evangelizarlos en forma diversa a como lo hemos hecho nosotros, yo les digo: ¡Fuera con él! Se lo dijimos antes y de nuevo se lo repito: si alguno viene con un evangelio que no es el que ustedes recibieron, ¡fuera con él! ¡Anatema!
¿Con quien tratamos de conciliarnos?, ¿con los hombres o con Dios? ¿Acaso tenemos que agradar a los hombres? Si tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo.

Si las visiones de otros, o las nuestras propias, no corresponden a la verdad del Evangelio, no hay que hacer ningún caso de ellas. 

Eso no significa que las personas que se opongan a usted estén controladas directamente por Satanás. Pero él es el príncipe de este sistema de cosas, y el mundo entero está en su poder (2 Corintios 4:4; 1 Juan 5:19). De modo que podemos esperar que el modo de vida que le agrada a Dios no sea popular y que haya quienes se opongan a usted y a su nueva vida.

Pero sea que Satanás actúe como un “león rugiente” o como un “ángel de luz”, su desafío es el mismo: él asegura que cuando usted se enfrente a problemas o tentaciones, usted dejará de servir a Dios. ¿Cómo puede responder a su desafío y demostrar que es leal a Dios, como hizo Job?

 

OBEDEZCAMOS LOS MANDAMIENTOS DE JEHOVÁ

Usted puede responder al desafío de Satanás llevando una vida que le agrade a Dios. ¿Qué implica eso? La Biblia contesta: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas” (Deuteronomio 6:4).

6:4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 
6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 

Deuteronomio 6:13 A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás,Mateo 4. 10Lucas 4. 8 y por su nombre jurarás. 
6:14 No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos; 
6:15 porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra. 
6:16 No tentaréis a Jehová vuestro Dios,
Mateo 4. 7Lucas 4. 12como lo tentasteis en Masah. Exodo 17. 1-7
6:17 Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado. 
6:18 Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres; 
6:19 para que él arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho. 

 

Cuanto más ame a Dios, más deseará hacer lo que él le pide

El apóstol Juan escribió: “Esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos”. Si ama a Jehová con todo su corazón, verá que “sus mandamientos no son gravosos”, es decir, no son una carga (1 Juan 5:3).

 

¿Cuáles son las conductas que aborrece Jehová?

Algunas conductas tienen que ver con comportamientos que debemos evitar.

Las conductas que la Biblia condena de forma clara, a primera vista, algunas quizás no le parezcan tan malas. Pero después de meditar en los textos bíblicos, probablemente verá lo sabias que son las leyes divinas.

Puede que tenga que hacer cambios en su vida y que eso sea una de las cosas más difíciles a las que jamás se haya enfrentado. Sin embargo, quienes llevan una vida que le agrada a Dios sienten una gran satisfacción y felicidad (Isaías 48:17-18). Y eso es algo que usted puede lograr.

Isaías 48:17 Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. 
 

EVITEMOS LO QUE JEHOVÁ ODIA

  • El homicidio (Éxodo 20:13; 21:22, 23).
  • La inmoralidad sexual (Levítico 20:10, 13, 15, 16; Romanos 1:24, 26, 27, 32; 1 Corintios 6:9, 10).
  • El espiritismo (Deuteronomio 18:9-13; 1 Corintios 10:21, 22; Gálatas 5:20, 21).
  • La idolatría (1 Corintios 10:14).
  • La borrachera (1 Corintios 5:11).
  • El robo (Levítico 6:2, 4; Efesios 4:28)
  • La mentira (Proverbios 6:16, 19; Colosenses 3:9; Revelación [Apocalipsis] 22:15).
  • La avidez o codicia (1 Corintios 5:11)
  • La violencia (Salmo 11:5; Proverbios 22:24, 25; Malaquías 2:16; Gálatas 5:20).
  • El mal uso de la lengua (Levítico 19:16; Efesios 5:4; Colosenses 3:8).
  • El mal uso de la sangre (Génesis 9:4; Hechos 15:20, 28, 29).
  • La negativa a mantener a la familia (1 Timoteo 5:8).
  • La participación en las guerras o las disputas políticas de este mundo (Isaías 2:4; Juan 6:15; 17:16).
  • El consumo de tabaco o drogas (Marcos 15:23; 2 Corintios 7:1).

Jehová nunca nos pide más de lo que podemos hacer (Deuteronomio 30:11-14). Él conoce nuestro potencial y nuestras limitaciones mejor que nosotros mismos (Salmo 103:14). Además, puede darnos las fuerzas que necesitamos para obedecerle.

 

Los Mandamientos de Jehová

Éxodo 20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 
20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; 
Exodo 34. 17Levitico 19. 4Levitico 26. 1Deuteronomio 4. 15-18Deuteronomio 27. 15porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 
20:6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. 
Exodo 34. 6-7Numeros 14. 18Deuteronomio 7. 9-10
20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano;
Levitico 19. 12  porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. 
20:8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 
Exodo 16. 23-30Exodo 31. 12-14
20:9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 
20:10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, 
Exodo 23. 12Exodo 31. 15Exodo 34. 21Exodo 35. 2Levitico 23. 3 tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 
20:11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. 
Genesis 2. 1-3Exodo 31. 17
20:12 Honra a tu padre y a tu madre,
Deuteronomio 27. 16Lucas 18. 20Mateo 15. 4Mateo 19. 19Marcos 7. 10Marcos 10. 19Efesios 6. 2 para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. Efesios 6. 3
20:13 No matarás. 
Genesis 9. 6Romanos 13. 9Levitico 24. 17Lucas 18. 20Mateo 5. 21Mateo 19. 18Marcos 10. 19Santiago 2. 11
20:14 No cometerás adulterio. 
Romanos 13. 9Levitico 20. 10Lucas 18. 20Mateo 5. 27Mateo 19. 18Marcos 10. 19Santiago 2. 11
20:15 No hurtarás. 
Romanos 13. 9Levitico 19. 11Lucas 18. 20Mateo 19. 18Marcos 10. 19
20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 
Exodo 23. 1Romanos 13. 9Lucas 18. 20Mateo 19. 18Marcos 10. 19
20:17 No codiciarás 
Romanos 13. 9Romanos 7. 7la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. 

 

El apóstol Pablo escribió: “Dios es fiel, y no dejará que sean tentados más allá de lo que pueden soportar, sino que junto con la tentación también dispondrá la salida para que puedan aguantarla” (1 Corintios 10:13). A fin de ayudarnos a aguantar, Jehová puede incluso darnos “poder que es más allá de lo normal” (2 Corintios 4:7). Así fue en el caso de Pablo, quien, después de soportar muchas pruebas, dijo: “Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder” (Filipenses 4:13).

 

ADQUIRAMOS LAS CUALIDADES QUE LE AGRADAN A DIOS

Por supuesto, para agradar a Jehová no basta con evitar lo que él odia. También hay que amar lo que él ama (Romanos 12:9).

¿No se siente usted a gusto con las personas que tienen las mismas opiniones, intereses y principios morales que usted?

Pues Jehová también. Así que aprenda a amar las cosas que él ama. En Salmo 15:1-5, donde se indica a quiénes considera Dios sus amigos, se mencionan algunas de tales cosas. Los amigos de Jehová producen lo que la Biblia llama “el fruto del espíritu”, que abarca las siguientes cualidades: “amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad [y] autodominio” (Gálatas 5:22, 23).

Algo que le ayudará a desarrollar las cualidades que le gustan a Dios será leer y estudiar regularmente las Escrituras. Además, al ir aprendiendo lo que Jehová espera de usted, llegará a tener su misma forma de pensar (Isaías 30:20, 21). Cuanto más ame a Jehová, más deseará que su modo de vida le agrade a él.

Isaías 30:18 Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él. 
30:19 Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá. 
30:20 Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia, con todo, tus maestros nunca más te serán quitados, sino que tus ojos verán a tus maestros. 
30:21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. 
30:22 Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata, y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro; las apartarás como trapo asqueroso; ¡Sal fuera! les dirás. 
30:23 Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan del fruto de la tierra, y será abundante y pingüe; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas. 

Se necesita esfuerzo para llevar una vida que le agrade a Jehová. La Biblia dice que cuando uno efectúa cambios profundos en su vida, es como si se desnudara de la vieja personalidad y se vistiera de una nueva (Colosenses 3:9, 10). Sin embargo, el salmista dijo sobre las normas divinas: “En guardarlas hay un galardón grande” (Salmo 19:11). Si usted lleva una vida que le agrade a Dios, también recibirá muchas recompensas. Además, responderá al desafío de Satanás y alegrará el corazón de Jehová.

 
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REVISTA
LA GAZZETTA

Vol 10, Num 7

El Pueblo
De Dios

Vea como Dios separa a su pueblo del resto del mundo y lo santifica.

Presentación en PowerPoint

Juan 6:53
Jesús les dijo:

De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 
Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 

El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 
Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 

Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron;
el que come
de este pan, vivirá eternamente.


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Juan 6:44

Ninguno puede venir a mí,
si el Padre que me envió no le trajere;
y yo le resucitaré en el día postrero. 

Escrito está en los profetas:
Y serán todos enseñados por Dios.Isaias 54. 13
Así que, todo aquel que oyó al Padre,
y aprendió de él, viene a mí. 
No que alguno haya visto al Padre,
sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre. 

De cierto, de cierto os digo: 
El que cree en mí, tiene vida eterna.

Yo soy el pan de vida.

Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.
Este es el pan que desciende del cielo,
para que el que de él come, no muera. 

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo;
si alguno comiere de este pan,
vivirá para siempre;
y el pan que yo daré es mi carne,
la cual yo daré por la vida del mundo.

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