¿Somos el producto de la evolución o de la creación?

El ser humano tiene la tendencia de poner al hombre como el centro de la razón y del conocimiento, pero para mi es todo lo contrario, el hombre es solamente el resultado del conocimiento y el producto de la razón que todos debemos tratar de entender. Somos solamente unos viajeros esporádicos y fugaces en ese mar de sabiduría que es eterno y el cual es completamente ajeno a nosotros, pero si esta disponible ante nuestros ojos, ante nuestro entendimiento, y ante nuestra curiosidad. Al mismo tiempo, cierto es que llevamos parte de ese mar de sabiduría ya impregnada en nosotros mismos, y usamos esa sabiduría desde que nacemos hasta que morimos.

Nacemos con muchos conocimientos básicos que nadie nos enseñó, los tenemos “no por que hayamos estudiado en alguna parte para adquirirlos”, no fuimos a la Universidad de Hardvard para adquirirlos sino que fuimos dotados de ellos mucho antes de nacer; sin descartar por supuesto, que también será necesario el estudio y la investigación adicional para adquirir otros conocimientos que no tenemos y que si los necesitamos para sobrevivir y para interactuar con el medio ambiente al que somos enfrentados.

Fue Dios, -El Creador-, quien nos dotó de diferentes fuentes de conocimiento previo, y quien nos dotó de los sentidos necesarios para poder sobrevivir en cualquier medio ambiente en el que tengamos que desenvolvernos. Esos conocimientos previos que no aprendimos de nadie no existen solo en nosotros los seres humanos sino también en todas especies vivientes.

Un ser pensante creado por otro ser más inteligente no puede pensarse como el centro del conocimiento sino únicamente como uno de los resultados de la creación por parte de un ser con conocimientos a los que nosotros no podremos alcanzar si él mismo no nos lo permite. Pasamos entonces por esta película de conocimientos como una ráfaga esporádica de inteligencia e intentamos comprender el medio ambiente al que hemos penetrado por un cortísimo espacio de tiempo. Somos apenas un destello de otra inteligencia, apenas un impulso de muy corta duración de vida en esta basta playa del tiempo y de la sabiduría que nos rodea, y aún así, la arrogancia impregnada en cada uno de nosotros trata de responder los temas más complejos del universo, con la estupidez y la arrogancia que siempre nos caracteriza.

A pesar de que el tiempo, y por ende “la evolución”, **si existen**, ello no es un invento humano, y ni siquiera nosotros mismos somos el resultado del tiempo ni de la evolución solamente. Dios no hizo todas las cosas en un instante sino que su obra fue paulatina y mesurada, creando primero las bases de sustento de cada una de ellas, preparando así el sustento de su siguiente creación. Todo lo hizo magníficamente, paso por paso a través del tiempo. Y aun estos días, su creación no ha parado. Crear es con seguridad su mejor entretenimiento y su mejor satisfacción. Basta con dirigir los ojos en cualquier dirección para darnos cuenta de ello. Nada puede evolucionar si aquello primeramente no existe. Solo puede evolucionar algo que ya existe.

Para que exista la vida tiene que existir “la continuidad” o “la serialización de eventos”, de allí que el tiempo no es una invención del hombre sino de un ser mucho más inteligente que el hombre, porque el hombre mismo es el producto de esas serializaciones, y no las serializaciones el producto del hombre. El resultado de la serialización no puede ser el inventor del tiempo, sino todo lo contrario, el hombre es el resultado de un proceso inteligente que sometido y regulado por el tiempo, llega a ser aquello para lo cual se planificó inteligentemente y desde su concepción.

Es indiscutible que el tiempo juega un papel importantísimo en toda la creación, pero no por que el tiempo sea el creador como un elemento evolutivo, sino porque el tiempo es el ingrediente especial indispensable en todo proceso que da paso a la vida, en el menor tiempo posible.

El dilema más grande al que se enfrenta la teoría de la evolución es el simple hecho de no poder responder científicamente que mismo fue primero, el huevo o la gallina.

Tratare de explicarlo de una manera más comprensible. En las comunicaciones digitales existe un mecanismo llamado CARRIER, en español seria TRANSPORTADOR. El trabajo del transportador es cumplir con la función de un reloj de tiempo artificial -creado por el hombre- para tomar un control total del tiempo virtual, exactamente igual al tiempo real. Es algo así como un tiempo artificial creado dentro de un tiempo real. Pero el tiempo artificial si es controlable, mientras al tiempo real no podemos controlarlo.

La función del CARRIER o TRANSPORTADOR es separar el tiempo en eventos, estos son espacios de tiempo exactos que combinados unos con otros producen espacios cortos o largos de tiempo entre los cuales podemos transportar eventos de menor o mayor magnitud. A su vez, estos eventos controlados por el TRANSPORTADOR hacen posible situaciones que podrían parecer ESTATICAS o ANIMADAS frente a un OBSERVADOR, o frente a su MEDIO AMBIENTE.

En todo caso, el tiempo o TRANSPORTADOR DE EVENTOS fue indispensable necesario para que exista la CONTINUIDAD que a su vez llevo a la creación de todo lo que existe. Incluso la vida misma. El tiempo es la primera y mas antigua de las creaciones de DIOS, y si profundizamos un poco mas en esto descubrimos que, antes de que exista el átomo, este ya trajo consigo las revoluciones de protones y electrones necesarias, que se mueven a velocidades vertiginosas, siguiendo leyes físicas precisas, pero con una exactitud de tiempo mucho mas precisa que el mejor reloj inventado por el hombre.

No existiría ningún átomo si este no llevara impregnado en su propia realidad ese CARRIER o TRANPORTADOR o REGULADOR DE TIEMPO, junto a sus propias leyes físicas que lo regulan, lo mantienen, y lo limitan.

Siendo el átomo el componente esencial de todo lo que existe en el universo, entonces el TIEMPO fue una INVENCION anterior a la existencia del mismo átomo, y por ende anterior a la EXISTENCIA DEL HOMBRE.

Quizás DIOS lo llama de otra manera, quizá TRANSPORTADOR, CARRIER o lo que fuera, pero el hombre lo nombro TIEMPO, o TIME o como fuese su nombre en cada idioma.

El universo no podría haber existido por un proceso evolutivo por que las leyes y elementos que lo gobiernan son demasiadas además de que ya están perfectamente organizadas, sin esa organización planificada, no hubiesen podido darse a existir por si solo de la nada.

Sin ese BIG BANG! La explosión inicial que dio origen al tiempo y a toda la materia, -el cual todos los científicos reconocen que si existió-, en ese instante se dio lugar a la existencia inmediata de un sistema auto sustentable en donde átomos y todas las leyes físicas que ahora nos gobiernan, conviven de manera organizada para sustentar no solo la materia, sino también la vida; y gracias a la existencia del tiempo es que se pudieron organizar los átomos que están cargados de esa ENERGIA que transporta, no por si mismos, -sino por una acción externa y además supra inteligente-, que los ordene magnánimamente, y con los átomos no solo damos lugar los elementos básicos del universo, [la tabla de elementos], sino que con esos elementos básicos combinados, se da lugar a la vida, y a las especies.

Pero los átomos no conllevan ninguna inteligencia sino que cumplen cada uno una función, como si fueran solamente herramientas. Un martillo por ejemplo es una herramienta para clavar o golpear clavos, pero el martillo por si solo nunca se va a poner a clavar ningún clavo a menos que haya una acción inteligente de un ser pensante como el carpintero quien le da el uso correcto al martillo.

Igual sucede con los átomos, ellos no pueden organizarse ellos mismos para auto adquirir por si solos la inteligencia, ni inteligencia alguna. Si no hubiese un ser pensante y supra inteligente que supo usar esos átomos para desarrollar nuevas herramientas, las que en conjunto llegarían tarde o temprano a crear la vida, nosotros simplemente no hubiésemos llegado a existir. Ni nada de lo que tiene vida hubiera llegado a existir.

Son átomos de diferente naturaleza, pero ellos deben ser agrupados unos con otros de manera inteligente y no discriminada, para dar paso a la formación de esos mapas genéticos o DNA de cada especie. Incluso de todo lo que es visible e invisible al ojo humano.  Es allí justamente, cuando no solamente decimos sino que sabemos que esa es una conjugación inteligente de elementos, cuando sorpresivamente sabemos que, sin esa injerencia supra inteligente, no se hubiera dado paso a la vida jamás.

La serialización fue perfecta. Producto de una mente supra inteligente a la cual el ser humano no alcanzara jamás. Todo lo visible e invisible esta formado por esos átomos que conllevan energía regulada cada una al nivel atómico por el TRANSPORTADOR de tiempo universal el cual funciona como una POLEA DE ENGRANAJE entre uno y otro átomo creando la maquina artificial mas perfecta del universo. De allí en adelante todo dependerá de cómo están agrupados los diferentes ATOMOS inventados por el creador de ATOMOS. Pues nada puede nacer de la nada, y todo nace necesariamente de un planeamiento exacto preciso e inteligente. Ese iniciador de todo es DIOS. Nuestro creador.

Pero somos su creación y hay un fin para eso. Esta en nosotros descubrir el propósito del creador al decidir que nosotros tenemos un propósito, una función, una meta y que fuimos diseñados inteligentemente para cumplir con un fin especifico. ¿Cuál es ese fin?

El romanticismo humano combinado con el poder de imaginación que tiene lo hace sucumbir en cuentos fabulosos e ideas imaginarias sobre su existencia. De allí que la Biblia dice que es mas valioso para el ser humano conocerse a si mismo que todas posesiones y riqueza que pueda lograr en su vida. Allí esta el secreto que ya no es un secreto y esta revelado por Dios.

Debido a que Dios creo el tiempo y a los elementos fundamentales del universo y también las leyes físicas que los sostienen, estoy enteramente de acuerdo en que la evolución si existe como una consecuencia natural del tiempo. Pero no podemos ser tan arrogantes de pensar que la gran organización “inteligente” de esos elementos, como es la vida misma, sea cosa de la evolución solamente sino más bien de la participación de una mente supra inteligente que utiliza correctamente esos componentes y leyes que ya existen en el universo.

No podemos pensar que la naturaleza por si sola sea la creadora de tanta perfección, por una simple razón: La evolución es contraria a la creación. Mientras la evolución es la consecuencia accidental de eventos, la creación es la única explicación de actos que no son accidentales sino completamente comprobables e inteligentes.

Repito, no descarto la existencia del tiempo y de la evolución como una consecuencia natural del tiempo. Pero también reconozco que, por simple sentido común, que si usted tira al viento un juego de 52 cartas de juego (naipes) bien organizadas, y esperamos durante millones de millones de años para que esas cartas se puedan reorganizar nuevamente a su estado original, eso nunca jamás sucederá. No lo veremos nunca. Si acaso las encontraremos algún día en el futuro, será más desperdigadas, desordenadas o perdidas, pero jamás volverían a tener el mismo y perfecto orden como las empaquetó originalmente su fabricante.

Usemos el sentido común en esto. Para que las 52 cartas estén perfectamente ordenadas, por números y colores, tiene que obligatoriamente existir una mente y una actividad de un ser pensante detras de todo eso, alguien que si sabe cual es el #1, y que número le sigue a ese, o sea el #2, etc. Ningún proceso evolutivo cuenta con tal inteligencia, sino con “ninguna inteligencia”, repito, a pesar de que si existe la evolución. No la descarto.

Mientras la evolución sigue el curso natural de los eventos que es lo que conocemos como la continuidad de los eventos que darán curso a otros eventos, todos ellos accidentales y otros preprogramados, la vida y la perfección que existe en el universo no es producto de la evolución sino de la creación meticulosa tanto de eventos como de leyes físicas y de códigos genéticos altamente ideados para dar paso a la vida. Para lo cual el viento, el agua, el aire, el sol y las rocas, no importa cuanto se muevan, ni por cuanto tiempo se muevan, no tienen la inteligencia necesaria para saber que cosa va con que otra cosa, ni en que momento y peor podrían definir un proceso tan complejo como es la creación precisa de millones de eventos para que finalmente se pueda producir el gran ser humano que es usted.

Un código genético, así sea el código mas simple, como un código MORSE, necesito de un ser pensante para definirlo, y para decretar sus leyes de comportamiento. El código genético y su método de dar paso a la vida, es un proceso que esta muy lejos de ser un proceso evolutivo, por esa simple razón de que en la evolución no hay inteligencia sino solamente accidente, y si en verdad fuéramos el resultado de la evolución, entonces tendríamos la nariz en el trasero, o la boca en la cintura, 8 patas deformes y torcidas, quizás 5 ojos, o quizá solo un dedo.

La perfección que refleja cada criatura viviente en si misma, es el certificado de fabricación garantizado y respaldado por ese ser supremo que nos acompaña desde el inicio de todos los tiempos.

Para que algo se considere que tiene vida debe cumplir con estos cuatro pasos:

1- Nacer
2- Crecer
3- Reproducirse; y
4- Morir

He aquí donde falla completamente la teoría de la evolución: En el tercer paso de la vida, es decir, en la reproducción.

En la reproducción de las células complejas formadas a partir de una atmósfera primitiva: Un organismo para reproducirse necesita de la molécula de ADN, que es la que transmite la información genética de generación. Esta molécula es tan compleja que es imposible que se haya producido al azar, ni aún con la ayuda de todo el tiempo, el tiempo ni siquiera podría producir una mezcla de moléculas complejas y combinaciones químicas, jamás se podria producir por la mera casualidad, aún con todas las condiciones a favor. Se necesita más fe para creer en que esa molécula se haya producido por casualidad, que la fe que se necesita para creer que existe un Dios eterno y verdadero.

En su interior, la molécula de ADN está compuesta por bases nitrogenadas. Los genes y cromosomas que se transmiten como consecuencia de la información contenida en ella son a su vez moléculas también muy complejas que su formación es improbable que se deba solo a la suerte. Esta molécula incluso en su estructura de doble hélice en espiral, entrelazada, es prácticamente irreal que se haya formado sin la intervención de una inteligencia superior, la de Dios que la creó.

Los mismos organismos unicelulares son tan complejos en su formación celular que es increíble pensar que una célula pudo formarse por casualidad, y si así hubiese ocurrido ¿Cómo pudo reproducirse sin la molécula de ADN?

Pensemos en el ejemplo que dio Albert Einstein:

Si desarmamos un reloj de cuerda y observamos su mecanismo interno, vemos que está compuesto de una serie de engranajes, mecanismos piezas diversas que nos convencen de que es imposible de que por casualidad se hayan juntado todas las piezas y se hubiesen puesto en movimiento produciendo un mecanismo tan exacto como un reloj. ¿En verdad son tanto tontos los ateístas que no puedan razonar esto?

Más bien pensamos que ese conjunto de piezas tuvieron que haber sido creadas y armadas por una mente inteligente, que unió los engranajes y piezas para darle movimiento a ese reloj para que funcionara adecuadamente en base a una preparación, planeamiento y ejecución minuciosa y supra inteligente. Esta es una lógica racional. La otra, ni siquiera se podría llamar lógica sino simplemente necedad e ignorancia humana.

Pues bien, la molécula de ADN es infinitamente más compleja que un reloj de cuerda, y por lo tanto debe haber una mente inteligente que la creó. En este caso Dios.

Hermano mío, no te desvíes del amor de Dios, no permitas que algunas teorías te aparten de saber que existe un Dios maravilloso, que nos ama profundamente, que envió a su único Hijo a morir dolorosamente por nuestras culpas y a enseñarnos el camino que nos conduce al Cielo. Somos el producto de la creación.

Para aprender más sobre este tópico, les recomiendo leer:

http://www.netlogo.biz/article.asp?entry=370

http://www.youtube.com/watch?v=tLQF84i6DSk

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Un comentario sobre «¿Somos el producto de la evolución o de la creación?»

  1. La nada, nada crea. Estamos de acuerdo. Nada se hizo a si mismo. El Universo en su todo y en sus partes viene de la Gran Explosión Inicial. La ciencia lo confirma. Además, hay que distinguir entre el evolucionismo diseñado por el Creador para el conjunto Universo y el evolucionismo Darwinista y ateo de la modernidad, referente al hombre como producto de la evolución de las especies y del mono. Usted manifiesta: “No podemos pensar que la naturaleza por si sola sea la creadora de tanta perfección, por una simple razón: La evolución es contraria a la creación. Mientras la evolución es la consecuencia accidental de eventos, la creación es la única explicación de actos que no son accidentales sino completamente comprobables e inteligentes”. Evolución y creación no son contradictorias, si el autor es Dios. Crear es sacar instantáneamente algo de la nada. (Big Bang). Evolución, según Dios, es creación paso a paso hacia arriba, hacia un plano superior de cada especie. Evolución, es creación continua. La evolución Darwinista es irracional, porque admite un perfeccionamiento ciego continuo de las especies, desde las amebas pasando por todas las formas de animales hasta llegar al hombre. Esto es un absurdo científico, aberración del sentido común, que usted lo compara con el imposible ordenamiento de las cartas al azar.

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